Las autoridades sanitarias de Argentina confirmaron que los casos de la variante K de la influenza A H3N2 ascienden a cinco, luego de que se detectaran dos nuevos contagios en la provincia de Neuquén. Los pacientes, que ingresaron a hospitales por neumonía, evolucionaron favorablemente y ya recibieron el alta médica, informó el Gobierno provincial.
Hasta el momento, los casos se consideran aislados, sin evidencia de transmisión comunitaria sostenida en la región. El sistema de vigilancia epidemiológica y virológica de Neuquén se encuentra reforzado, monitoreando permanentemente la situación para evitar posibles brotes y garantizar la atención oportuna de los pacientes.
Los tres primeros casos se habían confirmado el 22 de diciembre, incluyendo a dos adolescentes de 13 y 15 años en Santa Cruz, uno de ellos con coinfección de SARS-CoV-2, y un niño de cinco años hospitalizado en Buenos Aires. Las autoridades insisten en mantener medidas de prevención y vigilancia, mientras se estudia la evolución de la variante K y su posible impacto en la población.
El aumento de los casos genera alerta moderada, pero hasta ahora no se han reportado complicaciones graves ni evidencia de propagación acelerada, reforzando la necesidad de seguimiento continuo por parte de los servicios de salud.


