Un grupo de familiares de aproximadamente 900 presos políticos se concentró en la Plaza Bolívar del municipio Chacao, Caracas, para exigir la liberación de sus seres queridos durante las festividades navideñas. La manifestación, organizada bajo el lema “La Mesa de los que Esperan”, buscó visibilizar los casos de detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas denunciadas por organizaciones de derechos humanos en el país.
Los manifestantes instalaron una gran mesa navideña con copas, velas y platos, sobre la cual colocaron cientos de esferas con los nombres de los detenidos. Pancartas y fotos de los presos recordaban los casos más emblemáticos, con mensajes como “Pensar no es delito, aislarlos y torturarlos sí lo es” y “No más represión, no más desaparecidos, no más tortura”. Entre los casos destacados, Jackeline Sandoval pidió justicia para su esposo Rolando Guevara y sus cuñados, encarcelados desde 2004 en un polémico proceso que les condenó a casi 30 años de prisión.
La protesta ocurre en un contexto de creciente persecución política: la ONU ha alertado sobre el endurecimiento de las detenciones arbitrarias en los últimos meses, mientras que medios independientes y líderes sindicales han sido sacados de sus domicilios, denuncian sus familias, en actos que califican de desaparición forzada.
Los manifestantes subrayaron que su reclamo no busca privilegios ni beneficios ilegales, sino justicia y la liberación de quienes, aseguran, nunca debieron estar privados de libertad, transformando la exigencia en un símbolo de esperanza y unidad familiar frente a la represión estatal en Venezuela.



