Un asesor del líder supremo iraní, Ali Jameneí, aseguró que la República Islámica «seguirá apoyando firmemente» a Hizbulá, el grupo chií libanés, en un momento de creciente tensión con el Gobierno del Líbano, que busca desarmar a la milicia y limitar el armamento a manos del Estado. Ali Akbar Velayatí, asesor de Asuntos Internacionales de Jameneí, destacó que Hizbulá se mantiene en la “primera línea de la resistencia” y subrayó la importancia estratégica del grupo para Irán.
Por su parte, el representante de Hizbulá, Abdulá Safi al-Din, agradeció el respaldo y afirmó que la organización está lista para defender la integridad territorial y al pueblo libanés, dejando claro que “en ningún caso dejará sus armas”. Velayatí incluso afirmó que la existencia de Hizbulá es más crucial para el Líbano que “el pan y el agua”, reflejando la firme postura de Teherán frente a los reclamos de Beirut.
Irán lidera el llamado ‘Eje de la Resistencia’, que incluye a Hizbulá, Hamás, los hutíes de Yemen y diversas milicias iraquíes, y ha financiado y armado a estas organizaciones durante décadas. Desde Beirut, el canciller libanés Youssef Rajji calificó la influencia de Teherán como “muy negativa” y una fuente constante de inestabilidad regional, aunque aseguró que su país está dispuesto a dialogar si Irán detiene la financiación de lo que considera “una organización ilegal”.
El canciller iraní, Abás Araqchí, se mostró dispuesto a viajar a Beirut para mantener el diálogo bilateral, mientras las tensiones entre Teherán y Beirut continúan marcando el futuro de la política y seguridad en el Líbano y la región.



