Cientos de personas se aglomeraron ayer en las instalaciones de Banasupro de San Lorenzo, Valle, para canjear certificados de 1,000 lempiras que, según denuncias, fueron entregados por activistas del Partido Libertad y Refundación (Libre) durante el reciente proceso electoral.
La administradora del centro, Wendy Cálix, informó que únicamente se atienden 80 personas por día debido a la alta demanda y limitaciones logísticas, y advirtió que el miércoles será el último día para realizar el canje.
Los bonos, emitidos por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), debían intercambiarse por alimentos y productos básicos en las tiendas de la Suplidora Nacional de Productos Básicos (Banasupro) antes del 10 de diciembre de 2025. Sin embargo, la experiencia ha sido frustrante para muchos beneficiarios: largas filas, estantes vacíos y reclamos por la falta de provisiones.
Situaciones similares se han reportado en La Ceiba y Tela, donde ciudadanos denunciaron que vales de consumo, valorados entre 700 y 3,500 lempiras, no pudieron ser canjeados por falta de productos.
Organizaciones civiles han criticado el uso político de programas sociales, señalando que estas prácticas constituyen clientelismo electoral. En San Lorenzo, la tensión aumenta conforme se acerca la fecha límite: adultos mayores y familias enteras han pasado horas bajo el sol esperando ser atendidos, mientras crecen las dudas sobre si todos podrán recibir lo prometido.
La administración local asegura que hará lo posible por cumplir, aunque reconoce que la capacidad de atención es limitada. El episodio refleja la controversia nacional en torno al manejo de los bonos electorales y la necesidad de mayor transparencia en la distribución de beneficios sociales.


