Las autoridades en Collserola, Barcelona, han encontrado una cincuentena de jabalíes muertos dentro de la zona delimitada por el brote de peste porcina africana, aunque hasta ahora solo nueve casos han sido confirmados como positivos. Los efectivos encargados del operativo, que incluyen agentes rurales, policía y la Unidad Militar de Emergencia (UME), continúan peinando el área de seis kilómetros alrededor del epicentro del contagio para evitar la propagación de la enfermedad.
Los trabajos se realizan por cuadrículas de 300 metros cuadrados en una zona boscosa rodeada por las autovías C-58, AP-7 y C-16, utilizando barreras químicas y físicas para contener a los animales, mientras los Mossos controlan los pasos sobre los puentes. Hasta el momento, no se ha llevado a cabo la captura de animales, únicamente el barrido del terreno para localizar cadáveres y evaluar si están infectados, información que dependerá de los análisis de laboratorio.
Las autoridades esperan indicaciones de técnicos de la Comisión Europea y del Ministerio de Agricultura sobre los métodos adecuados para la captura y el sacrificio de los jabalíes, así como la ubicación de las trampas de captura masiva. Se estima que la población total de jabalíes en la zona podría rondar el millar.
El inspector jefe de Agentes Rurales, Josep Antoni Mur, advirtió que el peor escenario sería la expansión del virus hacia el norte, en dirección a Matadepera, lo que podría afectar al centro de Cataluña, mientras que una expansión hacia el sur sería más controlable gracias a la presencia de la ciudad de Barcelona y el mar como barreras naturales.




