El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reveló que solicitó a su homólogo estadounidense, Donald Trump, colaboración para arrestar a líderes de bandas criminales brasileñas que operan desde Estados Unidos. La conversación, mantenida el martes por vía telefónica durante 40 minutos, se centró en coordinar esfuerzos de inteligencia para combatir el narcotráfico, contrabando y tráfico de armas en la región.
Lula enfatizó que no se trata de recurrir a la vía bélica, sino de fortalecer la cooperación entre países vecinos y con Estados Unidos mediante la inteligencia. “Le dije a Trump: no necesitamos usar armas, necesitamos usar la inteligencia”, señaló, en referencia a los recientes bombardeos realizados por EE.UU. en aguas del Caribe y Pacífico contra supuestas embarcaciones de narcotraficantes.
El mandatario brasileño advirtió que varias bandas criminales brasileñas tienen presencia en hasta 15 países y subrayó que otras operan también en naciones como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Colombia. Organizaciones como el PCC y el Comando Vermelho han expandido sus operaciones ilícitas a nivel internacional, convirtiéndose en una amenaza creciente para la región.
Además de seguridad, Lula y Trump abordaron asuntos comerciales, incluyendo los aranceles especiales del 40 % impuestos por Washington a ciertas importaciones brasileñas. La llamada refleja la intención de ambos gobiernos de combinar medidas de cooperación regional con estrategias diplomáticas y económicas, evitando confrontaciones militares directas, mientras Brasil busca reforzar la lucha contra el crimen organizado.



