Un hecho sin precedentes se vivió en Iriona, Colón, donde comunidades garífunas que durante más de un siglo vivieron a oscuras ahora comienzan a recibir electricidad gracias a la primera etapa de un megaproyecto de electrificación. El ministro de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica supervisó personalmente el encendido que ilumina Río Miel, Punta Piedra, Cusuna y Ciriboya, marcando un antes y un después en la vida de sus habitantes.
El proyecto, valorado en 26.2 millones de lempiras, promete transformar la vida de 1,912 hogares, llevando no solo energía, sino también progreso y nuevas oportunidades. La infraestructura incluye postes, lámparas LED, transformadores y más de 78 kilómetros de líneas eléctricas, garantizando un servicio moderno y duradero.
La segunda fase se enfocará en Iriona Viejo, San José, Iriona Puerto, Sangrelaya y Cocalito, completando la conexión eléctrica de la región y asegurando que todas estas comunidades históricamente olvidadas puedan disfrutar de luz constante en sus hogares.
Vecinos del lugar expresaron su emoción y esperanza, asegurando que este cambio permitirá mejorar la educación, la economía local y la calidad de vida de manera tangible. Este proyecto no solo ilumina casas, sino que también abre la puerta a un futuro más justo y lleno de posibilidades para generaciones enteras que durante más de 100 años vivieron sin electricidad.


