Amnistía Internacional advirtió que la ofensiva antidrogas de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico podría estar produciendo ejecuciones extrajudiciales sin mecanismos independientes de verificación. Nastassja Rojas, directora adjunta de la ONG para Venezuela, pidió al gobierno de Donald Trump «claridad» sobre los más de 80 muertos reportados en estos operativos, subrayando que los derechos humanos no se suspenden en alta mar ni en acciones contra el narcotráfico.
Rojas alertó que la falta de transparencia limita la capacidad de monitoreo y pone en riesgo a comunidades costeras, pescadores y migrantes que se desplazan por rutas marítimas irregulares. Según la ONG, medio millón de venezolanos ha migrado por vías no reguladas desde las elecciones presidenciales de julio de 2024, aumentando la exposición a operativos militares sin control adecuado.
La militarización estadounidense, bautizada como ‘Lanza del Sur’, ha involucrado buques en el Caribe y el Pacífico, y recientemente el portaaviones USS Gerald R. Ford, elevando la tensión regional. Gobiernos de Venezuela y Colombia denuncian que los ataques a lanchas son asesinatos y ejecuciones extrajudiciales.
Amnistía Internacional subraya que su labor busca proteger los derechos de las personas y documentar los abusos. Uno de los sobrevivientes repatriados, el colombiano Jeison Obando, fue devuelto con trauma cerebral y en estado crítico, reflejando la gravedad de los incidentes. La ONG insiste en que EE. UU. debe esclarecer los hechos y garantizar que sus acciones militares cumplan estrictamente con la legalidad internacional, evitando más muertes en aguas internacionales.



