El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, aseguró este lunes que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, “se autodescribe como un nuevo Bolívar, y no lo es”, en medio del aumento de tensiones entre Washington y Bogotá por la campaña militar del presidente Donald Trump contra el narcotráfico.
“Es muy triste para mí ver las declaraciones constantes del presidente actual de Colombia que se autodescribe como un nuevo Bolívar, que obviamente no lo es. Y realmente es muy penoso porque creo que Estados Unidos y las naciones de Latinoamérica tenemos mucho en común y podemos prosperar ambos si trabajamos de la mano”, declaró Landau en una conferencia virtual.
El funcionario estadounidense acusó a Petro de construir su liderazgo “en base a la crítica constante a Estados Unidos” y de “imitar al Libertador Simón Bolívar” con una retórica “anticuada y populista”.
“Cuando un supuesto líder se dedica solo a criticar a Estados Unidos y basa su popularidad en una retórica ya muy cansada, siempre lleva a la miseria en vez de la prosperidad”, afirmó.
Consultado sobre versiones en medios colombianos que señalan un presunto plan de cinco puntos de la Casa Blanca para encarcelar a Petro, Landau respondió: “Como se sabe, no hay que fiarse siempre de lo que se lee en los diarios, con todos mis respetos a mis amigos periodistas”.
Landau también defendió la política antidrogas del presidente Trump, al señalar que el enfoque “ha pasado de ser judicial a militar” porque “es una cuestión de seguridad nacional”.
“Estados Unidos tiene muy clara la meta del presidente Trump de combatir de manera efectiva el narcotráfico. Invitamos a todos los líderes y pueblos de la región a unirse a nosotros en esta lucha contra una amenaza común”, añadió.
El mismo lunes, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, confirmó dos nuevos ataques contra embarcaciones en el Pacífico oriental, presuntamente dedicadas al tráfico de drogas. Con estos operativos, ya suman más de 70 fallecidos y una veintena de barcos destruidos en la campaña marítima que la Administración Trump desarrolla desde septiembre en el Caribe y el Pacífico.



