El miedo volvió a apoderarse de Comayagüela tras un nuevo y brutal ataque que cobró la vida de un conductor de mototaxi. Geovani Amaya, de 35 años, conocido entre sus compañeros como “Futurama”, fue acribillado a plena luz del día por sujetos fuertemente armados mientras se encontraba en una gasolinera a la entrada de la colonia Torocagua.
Testigos relataron que los sicarios llegaron sin mediar palabra y descargaron una ráfaga de disparos contra la víctima, provocando pánico entre los presentes. Amaya cayó al instante, mientras los atacantes escapaban a toda velocidad, dejando tras de sí una escena de horror.
Minutos después, agentes de la Policía Nacional llegaron al lugar para acordonar el área y recolectar evidencias, incluyendo múltiples casquillos de bala esparcidos en el pavimento. Investigadores realizan entrevistas a testigos en busca de pistas que lleven a los responsables de este violento crimen.
Hasta el momento no hay capturas, y las autoridades manejan el caso bajo total hermetismo. Vecinos de la zona aseguran que la víctima era un hombre trabajador y padre de familia, y temen que el ataque esté relacionado con las extorsiones que asedian al rubro del transporte.
Este nuevo asesinato eleva la alarma entre los conductores de mototaxis, un gremio que vive bajo constante amenaza en la capital. La ola de sangre que azota al transporte público no da tregua, mientras los trabajadores del volante claman por protección y justicia.


