Xabi Alonso dejó a todos boquiabiertos en el clásico al ubicar a Eduardo Camavinga en una posición inédita: extremo derecho. El francés, tras meses de lesiones que lo mantuvieron fuera del terreno de juego, respondió con energía, trabajo defensivo y un desborde constante que desequilibró al Barcelona. “Nueva posición desbloqueada”, escribió Camavinga en sus redes sociales tras la victoria 2-1.
El técnico apostó por él para recuperar el esquema de cuatro centrocampistas y darle protagonismo a un jugador que aún no había logrado asentarse como titular. Camavinga respondió con creces: tres remates, 22 pases buenos de 26 intentados, ocho de ellos en el último tercio del campo, y un dominio físico que evidenció su capacidad para romper líneas y asumir la verticalidad del juego.
Xabi Alonso destacó la versatilidad del francés y su potencial, y el rendimiento de Camavinga en un partido de tanta exigencia reafirma la confianza del técnico. Con su aporte, el Real Madrid consiguió un triunfo clave mientras el jugador demuestra que puede brillar en cualquier posición que se le asigne.


