La tensión electoral sube de tono en Honduras. La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, lanzó una advertencia contundente sobre el inminente riesgo de retrasos en la impresión de papeletas en los departamentos de Olancho y Valle, luego de que el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) ordenara suspender temporalmente el proceso.
A través de su cuenta en la red social X, Hall no ocultó su preocupación y advirtió que la medida judicial podría poner en jaque el derecho al voto de miles de ciudadanos. “Es perentorio. El tiempo apremia y no permite tanta espera. La medida cautelar del TJE suspendiendo impresión de papeletas en dos departamentos, a horas que las imprentas técnicamente no tengan posibilidad de entregar a tiempo, implica correr el riesgo de impedir el derecho ciudadano al sufragio”, escribió con evidente tono de urgencia.
La funcionaria enfatizó que los plazos técnicos para producir y distribuir el material electoral son extremadamente ajustados, y que cualquier demora podría desencadenar un caos logístico justo en la recta final del calendario electoral.
“Debe garantizarse el derecho a elegir de miles de hondureños habilitados para votar en Olancho y Valle. ¡Urge resolución definitiva que garantice impresión de papeletas sin retrasos!”, exclamó la titular del CNE.
Fuentes cercanas al organismo electoral reconocen que las imprentas trabajan contra reloj y que el margen de maniobra es casi nulo. Si la suspensión se mantiene, los comicios podrían arrancar sin papeletas completas en dos departamentos clave, lo que pondría en entredicho la transparencia del proceso.
La advertencia de Hall ha encendido las alarmas dentro del CNE y entre los partidos políticos, que temen que la disputa legal termine afectando el derecho fundamental de los ciudadanos a votar. En un contexto de alta polarización política, cualquier tropiezo en la logística podría convertirse en el detonante de una crisis electoral de gran escala.


