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Cierre del Gobierno en EE. UU. desata despidos, caos en aeropuertos y amenaza sueldos militares

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El cierre parcial del Gobierno federal de Estados Unidos comienza a mostrar sus efectos más severos: despidos de empleados públicos, retrasos en aeropuertos y cruces fronterizos, y la amenaza inédita de que los militares no reciban su salario a tiempo.

Mientras los partidos no logran alcanzar un acuerdo presupuestario en el Congreso, la Casa Blanca, bajo la administración de Donald Trump, ha iniciado reducciones forzadas de personal (RIFs), argumentando la necesidad de recortar puestos que no se alinean con las prioridades actuales. En lugar de suspensiones temporales como en cierres anteriores, esta vez hay despidos definitivos.

“Estamos eliminando puestos y a personas que los demócratas quieren”, afirmó Trump desde el Despacho Oval, acusando al partido opositor de obstaculizar las negociaciones.

La falta de personal ya provoca demoras significativas en aeropuertos clave como Boston, Chicago y Las Vegas. Aunque muchos trabajadores aeroportuarios deben presentarse por ser considerados esenciales, lo hacen sin recibir salario, lo que ha incrementado las ausencias por enfermedad o razones personales.

También se reportan largas filas en la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso, debido a la reducción del personal de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), afectando el flujo de turistas, trabajadores y mercancías.

Por primera vez en la historia, más de 1.3 millones de miembros de las Fuerzas Armadas podrían no recibir su paga a tiempo. A pesar de intentos legislativos para garantizar este pago, ninguna de las propuestas ha sido debatida en la Cámara de Representantes.

Mientras tanto, instituciones como los principales museos de Washington anuncian su cierre indefinido por falta de fondos, evidenciando la creciente gravedad de la situación.

La tensión entre demócratas y republicanos sigue escalando. El estancamiento legislativo no solo profundiza la crisis institucional, sino que empieza a golpear con fuerza a ciudadanos, trabajadores federales y al aparato de seguridad nacional.

Gobierno Trump asegura que está