Un correo electrónico del gobierno de Estados Unidos ha generado controversia al informar que menores migrantes de 14 años o más podrían recibir 2,500 dólares si aceptan el retorno voluntario a sus países de origen.
La comunicación, enviada por la Administración para Familias y Niños, dependiente del Departamento de Salud, establece un plazo de 24 horas para responder. La oferta no contempla castigos para quienes rechacen el pago, pero la compensación se entregará tras la aprobación de un juez de inmigración y una vez que el menor llegue a su país.
Según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el programa busca “facilitar la reintegración” de los jóvenes que decidan regresar. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos advierten que podría funcionar más como un mecanismo de presión que como un apoyo.
El problema, señalan, es que 2,500 dólares (aproximadamente 65,500 lempiras) representan una suma significativa para adolescentes que migraron huyendo de la pobreza o la violencia, y podrían tomar decisiones sin comprender completamente los riesgos de regresar.
El retorno voluntario es un procedimiento legal que permite salir de Estados Unidos sin una orden formal de deportación, pero la oferta ha generado dudas. Hasta ahora, ni el Departamento de Seguridad Nacional ni el de Salud han aclarado los criterios de elegibilidad, el presupuesto total del programa ni las condiciones exactas para recibir el dinero.
La abogada Melissa Adamson, del Centro Nacional para la Ley Juvenil, advirtió que la ausencia de acompañamiento legal puede nublar la capacidad de los adolescentes para evaluar los riesgos de regresar en lugar de continuar su proceso legal en EE. UU. “Todo menor migrante debería recibir asesoría independiente, sin presiones ni incentivos económicos que pongan en riesgo su seguridad o sus derechos”, enfatizó.

