Un menor de edad fue brutalmente asesinado la mañana de este martes mientras se dirigía a su lugar de trabajo en una embotelladora de agua, ubicada en la zona oriental de Honduras.
El crimen ocurrió en la aldea El Guanábano, sobre la carretera que conecta Tegucigalpa, capital del país, con el departamento de Olancho.
Según testigos, un grupo de individuos armados interceptó el camión que transportaba a varios empleados de la empresa. Sin mediar palabra, los atacantes obligaron al menor a bajar del vehículo y lo llevaron a la orilla de la calle, donde le dispararon en repetidas ocasiones hasta quitarle la vida.
La víctima fue identificada como Harol Espinoza, de 16 años de edad, originario de un sector conocido como El Mango Chato, también en la capital hondureña.
Agentes de Medicina Forense del Ministerio Público (MP) llegaron al lugar del crimen para realizar el respectivo levantamiento cadavérico. En la escena se contabilizaron al menos 25 casquillos de bala, indicaron las autoridades.
Hasta el momento, se desconocen las causas del ataque y si el joven había recibido amenazas previas. Las autoridades ya han iniciado las investigaciones para esclarecer este violento hecho que enluta a otra familia hondureña.

