C-Libre: «en Honduras, la corrupción tiene nombre: impunidad y cinismo”

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La adjudicación de un contrato por 14.9 millones de lempiras para instalar 5,800 butacas plegables en el Estadio Nacional “Chelato Uclés” a una empresa dedicada a confeccionar uniformes médicos y escolares ha generado duras críticas en Honduras, en un nuevo episodio que alimenta la narrativa de opacidad y descontrol en la administración pública.

Luego de que ICN News hiciera pública la adjudicación, el director de C-Libre, Saúl Bueso, alzó la voz con fuertes cuestionamientos a las autoridades, a quienes acusó de permitir que la corrupción continúe operando sin consecuencias.

“Si no ponemos orden, entonces lo que estamos haciendo es contribuyendo a que el país continúe navegando en la corrupción. Y los pocos fondos que pueden llegar al pueblo hondureño se se pierden”, dijo Bueso, al cuestionar la legalidad y lógica del proceso.

El contrato fue adjudicado por la Comisión Nacional de Deportes (Condepor) mediante la Resolución No. 029-CONDEPOR-2025, firmada el 11 de septiembre por su gerente, Mario Moncada.

La única oferta en la licitación LPN-S-CONDEPOR-015-2025 fue presentada por Guate Sport, a nombre de la comerciante individual Marlene Giselda Lool Pineda.

Guate Sport no es una empresa de ingeniería ni construcción. Su actividad registrada ante ONCAE desde noviembre de 2023 es la confección de uniformes médicos, escolares y de seguridad.

Para Bueso, lo ocurrido no solo desafía la lógica, sino que exhibe una estructura institucional dispuesta a cerrar los ojos.

“Decía que la corrupción en Honduras no tiene nombre si tiene un nombre se llama impunidad se llama cinismo porque no entendemos cómo una empresa que lo que hace son uniformes, es decir, maneja máquinas para controlar, se va a poner a hacer obras de construcción eso llamó mucho la atención”, criticó el activista.

La denuncia va más allá de un simple caso aislado. Según el director de C-Libre, esto responde a una tendencia en la que las compras públicas se manejan de forma tan arbitraria como absurda.

“Le decía que como hay impunidad, que la gente haga negocios sucios. Y lo digo de esta manera: el gobierno ha estado comprando en las ferreterías, boletos aéreos. Yo quisiera ir a preguntarle a las agencias de viajes si las han ido a comprar cemento y arena y ladrillos”, dijo, con ironía, aludiendo a la práctica de adjudicar contratos a empresas sin relación con el bien o servicio requerido.

Cuestionó la falta de acción del Tribunal Superior de Cuentas y ONCAE, responsables de verificar que los proveedores del Estado actúen dentro de su giro comercial, “si el giro del negocio es proveer uniformes, vestidos y pantalones, eso es lo que se le puede contratar, pero no para actividades que no tienen nada que ver”, explicó Saúl Bueso.

A su juicio, las irregularidades son tan comunes que ya rozan lo caricaturesco, “vea usted, por ejemplo, hay otro caso que se ve en Honduras, es que ahora no compramos llantas en Tegucigalpa. Las vamos a comprar que las traemos para Tegucigalpa”, se quejó el entrevistado.

Mientras las autoridades no investigan y los organismos de control miran hacia otro lado, el país —según el entrevistado sigue atrapado en un patrón donde los recursos se disuelven sin dejar rastro, “la verdad es que si no ponemos un alto a esto, la corrupción… lastimosamente la autoridad no está haciendo bien su trabajo”, concluyó el titular de C-Libre

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