En un trágico incidente que ha conmocionado a la comunidad latina en Nueva York, Edwin Cruz-Gómez, un hombre de 38 años originario de Honduras, con antecedentes penales y previamente deportado de Estados Unidos, ha sido acusado de asesinato en primer grado tras atropellar intencionalmente a Jhoanny Gómez Álvarez, una adolescente venezolana de 16 años, en el vecindario de Elmhurst, en Queens.
El incidente tuvo lugar en la madrugada del 13 de septiembre de 2025, frente al restaurante Prima Donna, ubicado en la Avenida Roosevelt. El caso pone de manifiesto los peligros asociados a la conducción bajo los efectos del alcohol y la reincidencia en delitos graves.
Según informes policiales y declaraciones de la Fiscalía del Distrito de Queens, Edwin Cruz-Gómez, residente de Uniondale, Long Island, se encontraba frente al establecimiento acompañado de otros hombres cuando dirigió comentarios lascivos y ofensivos hacia Jhoanny y su madre, ofreciéndoles dinero a cambio de favores sexuales.
La familia —compuesta por la madre de la víctima, su padrastro y la pareja de la madre— intervino para proteger a la joven, lo que desencadenó una confrontación tanto verbal como física.
Tras ser separado por testigos, Cruz-Gómez abordó su Chevrolet Suburban 2009 con placas de Carolina del Norte, aceleró deliberadamente sobre la acera y atropelló a Jhoanny, arrojándola contra un poste. La joven falleció en el lugar debido al impacto.
La madre, de 32 años, y el padrastro de la víctima resultaron heridos y fueron trasladados al Hospital Elmhurst, donde se encuentran en condición estable.
Tras el atropello, Cruz-Gómez dio marcha atrás y huyó del lugar, pero colisionó con un vehículo estacionado antes de entregarse a las autoridades poco después.
El resultado de la prueba de alcoholemia arrojó un nivel de alcohol en sangre (BAC) de 0.137, superando ampliamente el límite legal. Además, se encontraba conduciendo con la licencia suspendida.
En un principio, las autoridades creyeron que Cruz-Gómez era de nacionalidad mexicana, pero posteriormente se confirmó que era originario de Honduras.

El acusado, quien posee antecedentes penales y ha sido deportado previamente de Estados Unidos, enfrenta múltiples cargos graves, entre ellos asesinato en primer grado, intento de asesinato, homicidio vehicular, conducción bajo los efectos del alcohol (DWI), posesión ilegal de un arma, abandono de la escena de un accidente fatal y conducción sin licencia.
De ser declarado culpable, podría enfrentar una condena que va desde 25 años de prisión hasta cadena perpetua, según informó la fiscal del distrito de Queens.
Este caso es un recordatorio devastador de las consecuencias mortales de la intolerancia, la conducción bajo los efectos del alcohol y la falta de un control migratorio eficaz. Jhoanny era una joven llena de sueños, y su familia no merece cargar con este dolor evitable”, declaró un portavoz de organizaciones comunitarias latinas en Queens, quien hizo un llamado a fortalecer la vigilancia en las calles y a brindar mayor apoyo a las víctimas de acoso.
La familia de Jhoanny Gómez Álvarez, originaria de Venezuela y residente en Manhattan, ha recibido el respaldo de la comunidad inmigrante, que demanda una justicia pronta y la implementación de medidas preventivas para evitar la reincidencia de delincuentes deportados.
El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) y la fiscalía continúan con las investigaciones para determinar la posible participación de cómplices o la existencia de motivaciones adicionales.


