Palestina acarició un sueño histórico, alcanzar por primera vez en su historia una repesca de un Mundial, pero se vio truncado de forma cruel, en el minuto 97, cuando Omán empató con un penalti marcado por Issam Al Sabhi para atar el 1-1
Palestina acarició durante 48 minutos un sueño histórico, alcanzar por primera vez en su historia una repesca de un Mundial; pero se vio truncado de forma cruel, en el minuto 97, cuando Omán empató con un penalti transformado por Issam Al Sabhi para cerrar el marcador en 1-1.
Este resultado era insuficiente para una selección que necesitaba ganar para mantenerse en la pelea por alcanzar la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá.
En un segundo, las ilusiones de los palestinos se vinieron abajo. Estaban preparados para festejar una victoria que tenían en su mano. Con uno más en el terreno de juego por la expulsión del jugador de Omán Harib Al Saadi y con 1-0 a favor en el marcador, soportaron un jarro de agua fría tremendo que seguramente tardarán en superar.
En ese fatídico minuto 97 para Palestina, un jugador se había erigido como el héroe de los suyos: su nombre, Oday Kharoub, que con un certero cabezazo en los primeros minutos de la segunda parte consiguió ilusionar a su equipo. El jugador del Al-Ahly Benghazi libio anotó un tanto, el 1-0, que estaba destinado a ser histórico para el combinado árabe.
Lo consiguió lejos de los suyos, en el Estadio Rey Abdullah II, en Amán (Jordania), donde Palestina tuvo que afrontar un choque clave para sus posibilidades de seguir en la pelea por disputar la próxima Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá 2026.
El recorrido de Palestina hasta el testarazo de Kharoub fue largo y no exento de dificultades. Sobre todo emocionales, por la situación que vive Gaza. Pero también futbolísticas, porque tuvo que jugar 15 partidos para soñar con una clasificación que ya es histórica. El saldo, muy equilibrado pero suficiente: 5 victorias, 5 empates y 5 derrotas entre la segunda y la tercera fase, ambas de grupos.
En la última jornada de la tercera fase dependía de sí mismo. Omán, por encima en la clasificación y en poder de la cuarta plaza del grupo B, marcaba el límite de los equipos con opciones de seguir en la pelea por jugar el Mundial. Corea del Sur y Jordania ya estaban clasificadas de forma directa; Irak tenía en el bolsillo el pase hacia la cuarta fase; y Omán, antes del pitido inicial, tenía un punto de ventaja sobre Palestina, que necesitaba ganar sí o sí para unirse a Irak en la siguiente fase.
El tanto de Kharoub llegó en el momento justo, al inicio de la segunda parte, después de una primera de tanteo y nervios en la que Palestina gozó de la mejor ocasión, un remate de cabeza al larguero de Michael Termanini en el minuto cuatro. Fue una jugada muy parecida a la que protagonizó con éxito Kharoub cuatro minutos después del inicio de la segunda parte.


