La Ceiba. La Fiscalía se enfrenta a un gran desafío ante la tala progresiva en las áreas protegidas del litoral atlántico. Esta actividad ya penetró el corazón de zonas sensibles, como las fuentes de agua que abastecen a la ciudad de La Ceiba.
Un nuevo escenario fue encontrado por fiscales, militares y técnicos del Instituto de Conservación Forestal, dentro de la cuenca del río Danto, que abastece el 70% de la necesidad de agua potable de los ceibeños.

«Se han encontrado descombros sin presidentes en esta zona Protegida», informó Selvin Fernández, vocero del Ministerio Público en el Litoral atlántico.
En este sitio hay asentamientos humanos, se implantado una actividad ganadera y agrícola que avanza progresivamente. En 1990 se blindó esta reserva, pero todo quedó en papeles, pues se han entregado documentos a los dueños que hoy están establecidos.
«Por lo que se iniciará una investigación para dar con los responsables de estas acciones y cómo está gente llegó a la zona», indicó Fernández.

La recomendación que han dado los técnico que realizaron las inspecciones, es que la zona debe neutralizar se, sacar toda actividad humana, agrícola y ganadera.
La situación es dramática y representa un gran desafío para el Ministerio Público, pues las acciones contra los depredadores del bosque se han intensificado.
Grandes zonas boscosas, han sido derribadas e incendiadas, para convertirlas en potreros o cultivos de coca.


