En Nápoles, el papa León XIV realizó una visita pastoral a Acerra, localidad cercana conocida como la Terra dei Fuochi (“Tierra de los Fuegos”), considerada una de las zonas más contaminadas de Europa debido a décadas de vertidos ilegales de residuos tóxicos vinculados a la mafia italiana. Durante su recorrido, el pontífice recibió personalmente a familiares de víctimas fallecidas por enfermedades relacionadas con la contaminación ambiental.
Ante las familias y el clero local reunidos en la Catedral de Santa María de la Asunción, León XIV expresó que su visita tenía como propósito “recoger las lágrimas de quienes han perdido a sus seres queridos, víctimas de la contaminación ambiental provocada por personas y organizaciones sin escrúpulos que durante demasiado tiempo actuaron con impunidad”.
Cerca de 15,000 personas se congregaron en la plaza Calipari de Acerra para recibir al Santo Padre, quien aprovechó la ocasión para hacer un llamado a replantear los actuales modelos económicos y sociales, promoviendo valores basados en la solidaridad, la dignidad humana y el respeto por el medio ambiente.
La visita coincide con la víspera del undécimo aniversario de la encíclica ecológica Laudato Si’, reafirmando así el compromiso de León XIV de continuar la agenda medioambiental impulsada por su predecesor, Francisco. Cabe recordar que Francisco tenía previsto visitar la región en 2020, aunque la pandemia impidió la realización del viaje.
Durante el encuentro en la catedral, Filomena Carolla entregó al pontífice un libro con recuerdos de la vida de su hija, Tina De Angelis, fallecida de cáncer a los 24 años. En un emotivo testimonio, expresó su indignación por las consecuencias de la contaminación que, según afirmó, arrebató la vida de numerosos jóvenes en la región.

